Drones, aliados efectivos en la respuesta ante desastres

Con 15 minutos de vuelo, los artefactos pueden generar mapas 2D y 3D con mucha más precisión que las imágenes satelitales.

Respuestas inmediatas, efectivas y de bajo costo, esas son las principales   ventajas  del uso de  drones en la gestión de riesgos, una práctica que es muy común en el mundo pero relativamente  nueva en Bolivia. Con esta tecnología, el país se prepara para no sólo para la atender de los desastres, sino para su prevención.

“El uso de drones  en la gestión de riesgos data de hace unos  10 años, primero fue  en el campo militar y  hace unos  cinco años  se usa para temas humanitarios. En Bolivia la experiencia es más nueva. Es por eso que queremos crear nuevas oportunidades con esta tecnología”, dijo el oficial de la Unidad de suministros del  Programa Mundial de Alimentos (PMA), Luis Ayllón.

Entre el 10 y el 15 de diciembre, en coordinación con el Viceministerio de Defensa Civil, 40 miembros de 16 instituciones gubernamentales, nacionales e internacionales,  fueron capacitados en el uso de drones para  la  preparación y respuesta a emergencias. Por cinco días compartieron las experiencias de siete expertos internacionales del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas y la ONG Hope y del Cluster de Telecomunicaciones en Emergencias.

Explicaron que el tiempo y el costo son dos cosas muy útiles al momento de intervenir tanto en el pre como en el posdesastre. Dichos factores facilitan las acciones de atención a los afectados de una emergencia ya que estos artefactos son capaces de  mapear zonas amplias con mayor  precisión y a menor costo que las imágenes satelitales.

En un vuelo de 15 minutos, un dron pueden mostrarnos un conteo de viviendas afectadas, de terrenos estables o inestables y puntos de acceso   o de evacuación entre otros. Actualmente, los grupos de rescate realizan esta intervención prácticamente a  ciegas.

“Creemos que en el país se puede trabajar en el tema de prevención. Con un mapeo previo podemos determinar zonas de inundación, suelos inestables y con los programas adecuados podemos reconocer incluso sectores de estrés hídrico en cultivos”, dijo Ayllón.

Para estas tareas los participantes pilotaron 20 drones con la capacidad de producir mapas 2D, 3D, uso de cámaras multiespectrales. Estos artefactos fueron  sobrevolados de forma exitosa en una serie de cultivos de Oruro afectados por la helada.

En Bolivia se prepara una reglamentación para regular el uso civil de estos dispositivos. Se prevé el registro obligatorio tanto de los drones mayores a 250 gramos como de los pilotos, aunque aún no se ha hablado de las licencias para estos.